domingo, 7 de octubre de 2012

El perdón


Aunque nunca me lo hayas dicho, y aunque consideres que no es necesario, te perdono, te perdono con toda la sinceridad del mundo. Y he decidido perdonarte, porque hiciste un gran daño en mi alma, tal vez no te diste cuenta, pero así fue.

Pero el dolor ha sanado, el acercamiento con Dios me dieron el coraje y la  fortaleza suficiente para seguir en pie. Aunque hiciste mal, en mi corazón no hay resentimiento, ni rabia, ni ningún otro sentimiento de desprecio hacia ti. Ya te he perdonado.

“Perdono de todo corazón y olvido para siempre, todo disgusto, agravio, deuda, desamor, irritabilidad, agresión, traición, maledicencia y odio que me haya causado cualquier ser humano, situación o cosa.” – Conny Méndez.
 
Alberto

jueves, 13 de septiembre de 2012

Jardinero de amores


En esa tarde, una lágrima de dolor bastó para marchitar el verde jardín que había cuidado y amado desde hace mucho. Donde hubo rosas, crecieron espinas, donde existió un cristalino estanque, nacieron dunas que agrietaron la tierra, donde se veían arboles frutales, se alzaron ramas débiles y secas, y donde fue el hogar de majestuosas aves, se convirtió en la guarida que albergaba desconocidas criaturas que atacaban con sus garras sin piedad a la más mínima muestra de afecto.

Pero así como un día me fue arrebatado lo más preciado, llegó la tranquilidad. El llanto del cielo bastó para dar vida a las semillas de mis amados rosales. Todo se ha ido transformando. Los pastizales han empezado a crecer, incluso, aquellas violentas criaturas que en un principio eran desconocidas, se han transformado en cisnes. Poco a poco, mi jardín empieza a tomar nuevamente forma y color, y esta vez, estoy dispuesto a regarlo y cuidarlo día a día, para que se mantenga vivo y continúe dando frutos por mucho tiempo.

sábado, 8 de septiembre de 2012

Ya vendrán tiempos mejores


Hoy, fue uno de esos días en los que la tristeza y la melancolía me envolvió, quizá la distancia de estar lejos de casa, quizá la falta de un abrazo,  quizá la ausencia de un consejo, quizá un motivo de alegría, no lo sé, pero como siempre, aunque sea por teléfono, estuvo conmigo la mujer más importante de mi vida: mi mamá.

Mi mamá me dijo: habla con Dios, porque estar con Él, es estar con el amor mismo, Dios te dará fuerza, tu eres fuerte, yo no crie un hijo débil, yo crie un hijo que cree en si mismo, y que sabe luchar por lo que quiere, creo que por un momento dudé de sus palabras, porque al escucharla, empecé a llorar, pero después me di cuenta, tiene razón, soy fuerte, porque si no fuera así, hace tiempo que me hubiera dado por vencido.

Si, tal vez este día se pueda volver a repetir, pero sé que aún tengo gente que me ama por lo que soy, y que a pesar de todo, a pesar de mis errores y de mis fallas, jamás se apartarán de mi lado. Te amo Carlota, siempre tienes las palabras exactas para consolarme, y eso solo puede tener una razón, me conoces mejor que yo, porque como siempre me dices: “Ya vendrán tiempos mejores”.

sábado, 18 de agosto de 2012

Querer, es poder


Yo puedo, cambiar de página,
Yo puedo, tener una mejor vida,
Yo puedo, navegar en otros mares,
Yo puedo, sanar todas mis heridas,
Yo puedo, aprender de mis errores,
Yo puedo, esperar el nuevo amanecer,
Yo puedo, mirar fijamente al horizonte,
Yo puedo, alimentarme de fe y esperanza,
Yo puedo, hacer todo lo que me proponga,
Yo puedo, convertir mis sueños en realidad...

sábado, 11 de agosto de 2012

Mi vida aún no termina


Me vi triste, desolado, aislado, sin refugio alguno, y un día, un buen día, me miré en el espejo y me dije: “No, no es el fin, yo decidiré cundo llegue mi fin, y estoy seguro, que no será pronto”. Tengo veintidós años, tengo muchos caminos por recorrer, mucho por amar, mucho por vivir. Y me convencí, me di cuenta, que mi vida aún no termina. Existen demasiados faros iluminándome a mis espaldas, regalándome un nuevo amanecer intenso y cálido, mostrándome, puertas que esperan en calma ser abiertas. Mi vida aún no termina, yo lo he querido así, y Él me dará la fuerza necesaria de continuar.