sábado, 23 de febrero de 2013

¿Dónde estás?

 
Tal vez, en otro mundo, en otra vida, en otros sueños, estés finalmente frente a mí. Y te hago saber esto, porque me has negado el regalo de tu presencia, sin embargo, sé que estás ahí, en algún hermoso lugar. Te confieso que ya vives en mi alma, pero necesito que mis ojos te vean entre mis brazos arrullándote, necesito cantarte por las noches canciones de cuna que he memorizado, también obsequiarte juguetes que he obtenido pensando en ti, y principalmente, protegerte de todo aquello que te pueda hacer mal.
 
Sangre de mi corazón, luz de mi soledad, bondad de la parte más oscura de mi ser, te he esperado, buscado también, pero no dejas que te encuentre, ven, te necesito. A veces pienso que Dios no quiere dejarte ir del cielo, debes ser uno de sus ángeles más bellos, ¿por cuál otra razón no te permitiría bajar a mi lado? Pero Él ya ha visto, sabe que te anhelo con todas las fuerzas de mi fe, y por eso, confiaré, continuaré aguardando, porque llegarás en el momento menos pensado, y entonces, solo entonces, estaré completo.
 
Desde ya, tu papá que te ha empezado a amar.
Alberto.

lunes, 31 de diciembre de 2012

Remembranza del 2012

 
Si, finaliza el 2012, culmina nuevamente otro volumen del libro de mi vida, y comienza a escribirse uno nuevo. Y aunque el final no tenga nada que ver con la historia, estoy satisfecho con las cosas que hice, tal vez, algunas podrían avergonzarme o entristecerme, sin embargo, no me siento así, no me arrepiento de nada, ni siquiera de los errores que cometí, porque fueron precisamente esas fallas las que me permitieron aprender, madurar y enfrentarme al enemigo con la mas poderosa de mis espadas.
 
Si hay algo que agradeceré del año que termina, son todas las dichas que recibí; un trabajo, un techo, alimento, salud, buenos amigos, una pareja, y por supuesto, una familia amorosa, pero también le agradezco por lo que me fue arrebatado, porque sé que Dios siempre forja el futuro por el bien de sus hijos, y lo que dictó, lo acepto, además, lo mejor siempre está por venir. Creo que no puedo exigirle nada más, me considero uno de sus consentidos y bendecido entre muchos.
 
¡Adiós 2012, quedas oficialmente cerrado!
¡Bienvenidas las sorpresas del 2013!
Alberto Sánchez Beltrán

domingo, 7 de octubre de 2012

El perdón


Aunque nunca me lo hayas dicho, y aunque consideres que no es necesario, te perdono, te perdono con toda la sinceridad del mundo. Y he decidido perdonarte, porque hiciste un gran daño en mi alma, tal vez no te diste cuenta, pero así fue.

Pero el dolor ha sanado, el acercamiento con Dios me dieron el coraje y la  fortaleza suficiente para seguir en pie. Aunque hiciste mal, en mi corazón no hay resentimiento, ni rabia, ni ningún otro sentimiento de desprecio hacia ti. Ya te he perdonado.

“Perdono de todo corazón y olvido para siempre, todo disgusto, agravio, deuda, desamor, irritabilidad, agresión, traición, maledicencia y odio que me haya causado cualquier ser humano, situación o cosa.” – Conny Méndez.
 
Alberto

jueves, 13 de septiembre de 2012

Jardinero de amores


En esa tarde, una lágrima de dolor bastó para marchitar el verde jardín que había cuidado y amado desde hace mucho. Donde hubo rosas, crecieron espinas, donde existió un cristalino estanque, nacieron dunas que agrietaron la tierra, donde se veían arboles frutales, se alzaron ramas débiles y secas, y donde fue el hogar de majestuosas aves, se convirtió en la guarida que albergaba desconocidas criaturas que atacaban con sus garras sin piedad a la más mínima muestra de afecto.

Pero así como un día me fue arrebatado lo más preciado, llegó la tranquilidad. El llanto del cielo bastó para dar vida a las semillas de mis amados rosales. Todo se ha ido transformando. Los pastizales han empezado a crecer, incluso, aquellas violentas criaturas que en un principio eran desconocidas, se han transformado en cisnes. Poco a poco, mi jardín empieza a tomar nuevamente forma y color, y esta vez, estoy dispuesto a regarlo y cuidarlo día a día, para que se mantenga vivo y continúe dando frutos por mucho tiempo.

sábado, 8 de septiembre de 2012

Ya vendrán tiempos mejores


Hoy, fue uno de esos días en los que la tristeza y la melancolía me envolvió, quizá la distancia de estar lejos de casa, quizá la falta de un abrazo,  quizá la ausencia de un consejo, quizá un motivo de alegría, no lo sé, pero como siempre, aunque sea por teléfono, estuvo conmigo la mujer más importante de mi vida: mi mamá.

Mi mamá me dijo: habla con Dios, porque estar con Él, es estar con el amor mismo, Dios te dará fuerza, tu eres fuerte, yo no crie un hijo débil, yo crie un hijo que cree en si mismo, y que sabe luchar por lo que quiere, creo que por un momento dudé de sus palabras, porque al escucharla, empecé a llorar, pero después me di cuenta, tiene razón, soy fuerte, porque si no fuera así, hace tiempo que me hubiera dado por vencido.

Si, tal vez este día se pueda volver a repetir, pero sé que aún tengo gente que me ama por lo que soy, y que a pesar de todo, a pesar de mis errores y de mis fallas, jamás se apartarán de mi lado. Te amo Carlota, siempre tienes las palabras exactas para consolarme, y eso solo puede tener una razón, me conoces mejor que yo, porque como siempre me dices: “Ya vendrán tiempos mejores”.