viernes, 25 de junio de 2010

Revolución Social


Siempre he tenido gran afición a leer historias sobre los diversos movimientos que se dieron en los años 50´s, 60´s y 70´s. Y honestamente me sorprende la manera en cómo las personas eran movidas por un mismo fin, luchando por sus ideales, en contra de la opresión y en beneficio del pueblo. Desgraciadamente, aquellos años en donde las revoluciones sociales de distinta índole tuvieron lugar han pasado a la historia.

Pero, ¿dónde ha quedado el valor que caracterizaba al pueblo de esas época gloriosas?, ¿será posible que no hayamos aprendido nada de los hippies, los punks, los góticos, de los caudillos revolucionaros y tantos más personajes que lucharon por la igualdad? Me da mucha tristeza que muy poca gente distinga la calidad de las personas y simplemente se base en lo superficial y en lo material para emitir juicios. Es triste observar como la juventud valiente y honesta consigo misma que hubo en los primeros años del surgimiento del México contemporáneo se ha perdido.

Hoy, importa más vestir bien y usar ropa de calidad, hoy, importa más celebrar el equipo que mete más goles, hoy, importa discriminarnos entre nuestros propios compatriotas, hoy, importa el desarrollo del rico y del poderoso, hoy, importa ser manejados por el consumismo y los medios de comunicación, hoy, importa la letanía del capitalismo. Lo curioso es que lo que menos importa, son, nuestros ideales.

Y es por ellos por los que siempre lucharé, por mis ideales, porque creo en una sociedad digna y sin distinciones sociales, porque creo que el trabajo dignifica al hombre y porque nunca dejaré que mi ideología se vea oprimida, y lo más importante, lucharé por todo lo que aquellos movimientos sociales, hippies, juveniles y culturales me han enseñado.

"VIVA EL AMOR Y LA PAZ"

1 comentario:

Prometeo. dijo...

Interesante. Había querido comentar antes pero mis cookies no me dejaron, hasta hoy. Es agradable encontrar un blog del terruño que además es bueno.

La lucha del individuo que sobrevive a la colectividad... hay pocas. Sin olvidar que es imposible del todo.

Te sigo, salut